Pepe Arenzana

Historias de un Boniato Mecánico (A Clockwork Sweet Potatoe's Stories)

¡Aló, la casta…! Eres tú

| 0 comentarios

No me gustan las sectas. Menos aún si son secretas… A su vez, hemos oído hablar mil veces de la masonería. Hay masones que hablan de lo suyo como si se tratase de algo tan inofensivo como la pertenencia a un club de tenis y luego hay otros, una multitud con enorme secretismo en torno a ceremonias que rayan en la ridiculez y que uno no sabe si se ocultan porque les produce vergüenza contemplarse de manera tan estúpida en público o si en esas reuniones se sellan acuerdos y compromisos que no conviene que el común de la gente conozca… Lo dicho: no me gustan las sectas.

Símbolo masónico en el billete de 1 dólar

Símbolo masónico en el billete de 1 dólar

Pero además de no gustarme, me producen urticaria las liturgias carnavalescas que emplean. No quisiera parecer conspiranoico, pero me pregunto cómo es posible que esta ciudadana, presidente del FMI, una institución presuntamente hiper seria, se presente en enero de 2014 ante un auditorio llamado Club de Prensa The National y se ponga a hablar de… ¡¡numerología!!… ¿De qué cojones va esto? Nótese que esa señora lo primero que hace es felicitar el año nuevo a los presentes y le recuerda al auditorio que quizás aún está en plazo de hacerlo porque ¡¡todavía no ha entrado el año lunar!!… No, no es una broma, ni una digresión, sino que lo dice completamente en serio y luego continúa hablando como si acabara de formular los principios de la Física Atómica… Todo lo que sigue después parece un delirio o como si la tal Christine Lagarde estuviese en el interior del cuento de Alicia en el País de las Maravillas y lo mismo hablara con un naipe que con un conejo, con una tetera o con un espejo… En serio, tendréis que ponerle mucha imaginación para que creáis que no es broma lo estáis viendo y escuchando… Quiero que el lector asista a este espectáculo roñoso y lamentable, anti higiénico y anti cultural, depravado y obsceno en el que una señora que supuestamente representa algunas de las cosas más importantes de nuestro día a día se dedica a… no sabría definirlo. Vean:

Pero vayamos un poco más allá… Son conocidos los dimes y diretes que apuntan a que Jaume Roures, el empresario comunista que fundó La Sexta (¿no la secta?), cadena en la que no paran de salir desde el comienzo los líderes de Podemos, es masón. Dicha cadena de TV, también se sabe, fue un regalo que le hizo a Roures, el cual es socio a su vez de Miguel barroso, marido de Carme Chacón, un tal Rodríguez Zapatero, quien puso a su disposición inesperadamente una licencia televisiva. La pertenencia a la masonería también se ha sostenido siempre del propio Zapatero y de su famoso abuelito se tienen pruebas e incluso alguna foto con esos ridículos delantalitos que se ponen algunas ramas de la masonería para sus ceremonias… Un retrato de esa clase lo hay hasta del mítico ex presidente chileno Salvador Allende, con su ridículo delantal que parece que se dispone a fregar los platos, lo cual a muchos no les cuadra porque no entienden que la masonería pueda ser una cosa de rojos o de comunistas. ..
Como no quiero ser yo quien siente cátedra de nada al respecto de esta cosa sectaria y cretina de los masones, prefiero no hacer relato ni acopio de demasiadas cosas doctrinales de esta gente que se oculta y juega al teto con el resto según les venga bien a sus intereses, sean cuales fueren, aunque no debiéramos dejar de mencionar que la masonería ha sido desde siempre un movimiento asociado a los más altos círculos de poder.
Pero en fin, sí, ya sé, lo de Christine Largarde y todo ese rollo de las numerologías continúa sonando hiper ridículo, pero no es mi culpa, es que tal vez son así de estúpidos y de sectarios para sus cosas y sienten una pulsión entre obscena, infantil y mema por practicar juegos y enredos con el número 3, con el 6, con el 7, con el 11, con el 33 (máximo grado dentro de la masonería), así como con un largo etc. de símbolos como el triángulo, el cartabón y la plomada (símbolos de los CONSTRUCTORES, recuérdese este concepto para más abajo), el ojo que todo lo ve (recuérdese eso también), el yunque, el lema emblemático de la revolución francesa de “Liberté, Egalité, Fraternité” (no lo olviden)…
Todo coadyuva y ayuda a la apariencia de que nos encontramos ante una especie de nueva ‘religión’, que se define a sí misma desde siempre como anti católica y que va en contra de la Iglesia, de tal manera que se conforman como un grupo un tanto extraño de sectarios muy selectos e incluso aristocráticos (en el sentido etimológico de la palabra) cuyos objetivos excluyen a los que presumiblemente pertenecen a ‘la casta’ de los poderosos… ¡Uf, se me escapó el palabro ‘casta’, leches! En fin, ya está dicho, no lo rehuyamos, pero debiéramos decir al menos que la masonería fue a lo largo de los siglos XVIII y XIX un asunto capital en la conformación política de las colonias españolas en América y de la propia España, en general del liberalismo político decimonónico. En toda Sudamérica y en el Caribe existieron y existen todavía marcas indelebles en edificios, comunidades y ámbitos burgueses relativas a los grupos masones. El mismo Bolívar, pero la inmensa mayoría de políticos liberales y prohombres de esos países pertenecieron y pertenecen a ramas masonas… ¡Alto ahí! ¿También Bolívar? Sí, también Bolívar y el bolivarianismo… ¡Ostras!
Pues veamos lo que ocurre…Si nada menos que la presidente del FMI se permite hablar en público muy seria de numerologías y no se le caen los anillos ni la cara de vergüenza ante tamaña gilipollez, ¿por qué no habríamos nosotros de auscultar apenas las evidencias que parecen pegadas como un guante en toda esta trama?
Por ejemplo, podríamos imaginar, sin abandonar la estúpida metodología Lagardiana, que si Roures es masón y persigue fines masónicos (fueren estos los que fueren), sería plausible imaginar que su cadena de TV habría escogido como denominación tal vez el número… ¿seis? ¿el 6? ¿En serio? ¡¡Glups!!

La mesa piramidal y el ojo: programa La Tuerka

La mesa piramidal y el ojo: programa La Tuerka

¿Y Podemos? Antes de desembarcar masivamente en el 6 de La Sexta (la secta), número emblemático que ya nos ha explicado ampliamente la masona Lagarde, el programa de La Tuerka presentado por Pablo Iglesias se emitía en el Canal 33… ¡No jodas! ¿En el 33? Pues sí. Y ya hemos visto que el 33 es otro número emblemático y grado máximo dentro de la masonería.
Ese programa también se emitió en un canal de TV conocido como Tele K… Bueno, menos mal, ahí no hay nada que decir… ¡Alto! La letra K, señora Lagarde, ocupa el puesto número 11 en el alfabeto… ¡joder, joder, qué coincidencias! Bueno, pelillos a la mar…
A título algo más que anecdótico y sin ánimo de agotar la simbología ‘podemista’ que abruma por el número de connotaciones que contiene, no estará de más que citemos que el triángulo con un ojo dentro que todo lo ve puede considerarse uno de los símbolos masones más conocidos en todo el mundo y figura incluso en el billete de 1 dólar de los EE.UU., símbolo mayor del poder mundial o mundialista. Pues bien, nótese la forma que tiene la mesa del susodicho programa, donde el dibujo de la tuerca fungiría a modo de ojo dentro de ese triángulo o pirámide. Algunos dirigentes de Podemos han negado que detrás de todo se encuentre la masonería, pero alegan argumentos poco o nada convincentes. Por ejemplo, señalan que en Podemos hay gente de todas las tendencias ideológicas, pero, claro, esto, precisamente esto, es exactamente lo que ocurre dentro de la secta masónica y, en realidad, dentro de cualquier secta, pues el único código exigido es el de la propia secta. No más.
Prefiero no extenderme ahora con los famosos ‘círculos’, término que se ha usado siempre dentro de la masonería para definir a sus grupos internos, ni tampoco con el presunto significado lagardiano que podría atribuirse fácilmente al logotipo de dicha formación política, ese de los redondeles sobre fondo morado.
Vayámonos, apenas, por no cansar demasiado, directamente al programa electoral que Podemos presentó ante los comicios europeos… ¿Alguien sabe de cuántos puntos se componía ese programa electoral? Yo se lo diré al lector y enseguida les invito a comprobarlo por ustedes mismos, no sin antes dejar de recordarles también que me digan si encuentran un lema masónico por excelencia, aquel de la revolución francesa, así como alguna insistente referencia a los CONSTRUCTORES… CONSTRUIR… con el NÚMERO 6… LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD…
Compruébese aquí… http://podemos.info/wordpress/wp-content/uploads/2014/05/Programa-Podemos.pdf
¡Noooooo! ¡Carajo, señora Lagarde, es ud. una estúpida y una cretina con tanta numerología ridícula practicando estos jueguecitos infantiles! ¿Qué les une a todos ustedes, señoras y señores de la casta? ¿Qué es la casta? ¿Y tú me lo preguntas? La casta eres… TÚ.

Deja un comentario

Los campos requeridos están marcados con un *.